Las vacaciones de invierno 2026 comenzaron con un movimiento turístico muy por debajo de las expectativas en la Costa Atlántica. Mar del Plata y Necochea, dos de los principales destinos de la región, registraron bajos niveles de ocupación hotelera y encendieron las alarmas entre empresarios y prestadores del sector.
En Mar del Plata, el inicio del receso escolar presentó una ocupación hotelera cercana al 25%, mientras que durante el sábado 25 de julio el registro habría alcanzado alrededor del 30%, cifras consideradas bajas para esta época del año.
El movimiento se concentró principalmente durante el fin de semana, impulsado por visitantes de localidades cercanas y por residentes que aprovecharon las jornadas de buen clima. Sin embargo, con el transcurso de la tarde y durante las noches, la actividad volvió a disminuir considerablemente.
Comerciantes y empresarios señalaron que se observaron calles con poco movimiento, restaurantes y bares con baja concurrencia y un reducido consumo en los comercios. Los distintos sectores implementaron promociones, descuentos y propuestas especiales con el objetivo de atraer visitantes, aunque el impacto no habría sido el esperado.
El panorama también se extendió a otras localidades de la Costa Atlántica. En Necochea, el sector hotelero informó una ocupación de apenas 19%, un número que generó preocupación entre los prestadores turísticos.
Ante este escenario, empresarios de la región calificaron la temporada como “desastrosa” y advirtieron que la menor llegada de turistas repercute directamente en distintos rubros de la economía local, entre ellos la hotelería, la gastronomía, el comercio y las actividades recreativas.
El bajo movimiento turístico se da en un contexto en el que los visitantes tienden a realizar viajes más breves, buscar promociones y ajustar sus gastos durante las estadías.
Mar del Plata, históricamente uno de los destinos preferidos durante los recesos escolares, atraviesa así un comienzo de vacaciones de invierno con niveles de ocupación y consumo inferiores a los esperados.
La expectativa del sector turístico está ahora puesta en los próximos fines de semana y en la posibilidad de que la actividad logre recuperarse durante la segunda mitad del receso invernal.