En medio de uno de los momentos más dolorosos que puede atravesar una familia, la decisión de donar los órganos de Ivana Guzmán, la joven de 22 años de San Clemente del Tuyú que falleció luego de sufrir un accidente, se transformó en un gesto de enorme solidaridad que puede cambiar y mejorar la vida de otras personas.
A partir de la voluntad de su familia, el Partido de La Costa participó de un complejo operativo de procuración multiorgánica, que demandó una precisa coordinación entre profesionales de la salud, equipos especializados y distintas áreas municipales.
El procedimiento se desarrolló durante la tarde del martes y tuvo como punto de partida el Hospital de Mar de Ajó. Desde allí, se organizó el traslado de los órganos bajo un estricto operativo sanitario hasta el aeródromo de Santa Teresita, donde aguardaban aviones sanitarios para llevar adelante la siguiente etapa del procedimiento.
El operativo contó con la articulación del Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de la Provincia de Buenos Aires (CUCAIBA) y el sistema de salud local, junto con la participación de móviles y personal de Defensa Civil y Ordenamiento Urbano, que garantizaron el desplazamiento rápido y seguro por la Ruta 11.
Cada minuto resulta fundamental en este tipo de procedimientos. Por eso, detrás de un operativo de estas características existe un enorme trabajo de coordinación y planificación que permite preservar los órganos y garantizar que lleguen en tiempo y forma a los centros donde serán utilizados para trasplantes.
En este caso, equipos médicos especializados arribaron en aviones sanitarios al aeródromo de Santa Teresita y, a partir de allí, se organizaron los traslados necesarios para cumplir con los tiempos establecidos. Finalmente, los órganos fueron trasladados hacia sus destinos para brindar una nueva oportunidad a pacientes que se encuentran a la espera de un trasplante.
La procuración de órganos es un proceso altamente complejo y regulado. Desde que se confirma la posibilidad de una donación, se activa un protocolo que incluye la preservación de los órganos, la realización de estudios de compatibilidad, la asignación de los receptores a través del Sistema Nacional de Información sobre Trasplante (SINTRA) y la coordinación de los equipos médicos responsables de la ablación y el implante.
En cada operativo pueden intervenir entre 100 y 150 profesionales e integrantes de los equipos de salud, además de organismos y fuerzas que colaboran con la logística. Cada etapa queda registrada y supervisada dentro del sistema nacional de procuración y trasplante, con el objetivo de garantizar la transparencia y el correcto funcionamiento del proceso.
El operativo también se enmarca en la política pública “La Costa Municipio Donante”, impulsada por el intendente Juan de Jesús. En este contexto, el Municipio suscribió un convenio de colaboración interinstitucional con el CUCAIBA y el Instituto de Hemoterapia de la Provincia de Buenos Aires para fortalecer las acciones de promoción de la donación de órganos, tejidos y sangre, además de optimizar los procesos de procuración y el trabajo conjunto entre las instituciones.
Actualmente, en la provincia de Buenos Aires 4.589 personas esperan un trasplante de órganos. Al mismo tiempo, solo alrededor del 2,5% de las personas que fallecen reúne las condiciones médicas necesarias para convertirse en donante. Estos datos permiten dimensionar la importancia de cada proceso de procuración y el enorme valor que tiene la decisión de donar.
Según destaca el CUCAIBA, un solo donante puede salvar o mejorar la calidad de vida de hasta 10 personas.
La historia de Ivana deja, además del dolor irreparable de una familia y de toda una comunidad, un mensaje profundo sobre la solidaridad. En un momento marcado por la pérdida, sus seres queridos tuvieron la fortaleza de acompañar la donación de sus órganos y permitir que otras personas puedan tener una nueva oportunidad.
Porque detrás de cada trasplante hay una historia de espera, una familia que acompaña y una persona que necesita una segunda oportunidad. Pero también hay una decisión que nace, muchas veces, en medio del dolor más profundo.
Donar es un acto de amor y solidaridad que trasciende la propia vida. Hablar en familia sobre la donación de órganos, informarse y conocer cómo funciona el sistema también es una forma de cuidar a los demás.
En La Costa, el operativo volvió a demostrar que, cuando la comunidad, el sistema de salud y las instituciones trabajan juntos, una pérdida puede convertirse en esperanza. Y que, incluso en los momentos más difíciles, un gesto profundamente humano puede abrirle la puerta a nuevas historias.