Santa Teresita fue escenario de una emotiva jornada musical con la realización del concierto de invierno de “Mar de Melodías”, la propuesta que reúne a la orquesta y el coro infantojuvenil de la zona. La presentación marcó el cierre de la primera etapa del año y permitió que los chicos y jóvenes mostraran ante sus familias, amigos y la comunidad todo lo aprendido durante los últimos meses.
El director de la agrupación, Nerwin Naranjo, destacó la emoción que genera ver a cada integrante asumir el desafío de presentarse frente al público y compartir su trabajo. En ese sentido, remarcó que la experiencia musical trasciende el aprendizaje de un instrumento y se convierte en una herramienta para fortalecer los vínculos y el sentido de pertenencia.
“Es muy emocionante y gratificante ver cómo cada uno de los niños y jóvenes tiene el valor de pararse frente al público, mostrar lo que hace y compartirlo con su familia y sus amigos”, expresó Naranjo.
El director también puso en valor el impacto social del proyecto y señaló que, si bien la música es la puerta de entrada, la propuesta permite que los chicos se sientan parte de un espacio colectivo y ocupen un lugar importante dentro de la sociedad.
La continuidad de “Mar de Melodías” a lo largo de los años es, además, uno de los aspectos que sus integrantes consideran más valiosos. Naranjo destacó el compromiso sostenido de los docentes y de toda la comunidad que acompaña el proyecto, y subrayó que uno de los principales desafíos de este tipo de iniciativas es lograr que puedan mantenerse en el tiempo.
“Los proyectos pueden iniciarse fácilmente, pero lo más difícil es sostenerlos. Las orquestas no solo en el Partido de La Costa, sino en toda la provincia de Buenos Aires, son un fiel ejemplo de eso. A pesar de las vicisitudes, la orquesta siempre está y cada vez tenemos más chicos”, señaló.
El concierto también reflejó el crecimiento de la propuesta, con una importante participación de la orquesta y el coro juvenil. Para Naranjo, este crecimiento es resultado del esfuerzo conjunto de los estudiantes, sus familias, los profesores y las instituciones que acompañan la iniciativa.
En este camino, destacó el aporte del Programa de Coros y Orquestas, la Secretaría de Políticas Socioeducativas y el acompañamiento de la Municipalidad de La Costa, entre otros actores que contribuyen a sostener el espacio.
“Todo apunta hacia un solo objetivo: que cada uno de los niños y jóvenes sea feliz y, en este caso, por medio de la música”, sostuvo el director.
Uno de los principales valores de “Mar de Melodías” es que brinda la posibilidad de acercarse a la música sin necesidad de contar previamente con experiencia o conocimientos. La propuesta está abierta a quienes quieran aprender, compartir con sus pares y formar parte de un equipo.
“Todos tienen la oportunidad de venir a la orquesta, con instrumentos o sin instrumentos, con conocimientos o sin conocimientos. Simplemente hacen falta las ganas de ser parte de este bonito equipo”, explicó Naranjo.
De esta manera, el concierto de invierno no solo significó una muestra del trabajo realizado durante la primera mitad del año, sino también una celebración del crecimiento colectivo de una propuesta que encuentra en la música una herramienta de aprendizaje, inclusión y participación para niños y jóvenes de la comunidad.