La investigación por el crimen de Alba María Flores, la jubilada de 88 años encontrada muerta en su vivienda de Mar de Ajó a principios de abril, registró un nuevo avance en las últimas horas con la detención de un tercer sospechoso presuntamente involucrado en el hecho.
La medida fue ordenada por la Justicia tras la incorporación de nuevos elementos probatorios que, según la Fiscalía, permitirían vincular al acusado con el homicidio. De esta manera, ya son tres las personas detenidas en el marco de una causa que conmocionó al Partido de La Costa.
El caso salió a la luz cuando una persona que residía en el mismo predio que la víctima y alquilaba una vivienda advirtió que no veía a Flores desde el día anterior. Ante la preocupación por la falta de respuestas, decidió observar el interior de la propiedad a través de una ventana y encontró a la mujer tendida en el piso de la cocina.
Tras el llamado de emergencia, efectivos policiales acudieron al domicilio ubicado sobre la calle Salta al 900. Al ingresar junto a personal médico y judicial, constataron el fallecimiento de la mujer. En una primera inspección no se observaron signos de violencia en los accesos a la vivienda, aunque llamó la atención la ausencia de algunos objetos personales, entre ellos documentación, llaves y el teléfono celular de la víctima.
Inicialmente, la causa fue caratulada como "averiguación de causales de muerte" mientras se aguardaban los resultados de la autopsia y de las pericias correspondientes. Sin embargo, las primeras diligencias comenzaron a orientar la investigación hacia la hipótesis de un homicidio.
A partir de testimonios y distintas tareas investigativas, los detectives identificaron rápidamente a dos sospechosos que mantenían un vínculo previo con Flores. Se trataba del hijo y el nieto de un hombre que había sido pareja de la víctima durante aproximadamente 17 años. Aunque la relación sentimental había finalizado tiempo atrás, ambos continuaban frecuentando a la mujer y conocían sus rutinas.
Con esos elementos, la Fiscalía dispuso sus aprehensiones y ordenó allanamientos en sus domicilios. Durante los procedimientos se secuestraron guantes negros y prendas de vestir parcialmente quemadas, elementos que los investigadores consideran relevantes para reconstruir lo sucedido y determinar las responsabilidades de los acusados.
Posteriormente, el Juzgado de Garantías convirtió las aprehensiones en detenciones y recalificó el expediente bajo la figura de homicidio criminis causa, un delito que contempla los casos en los que una persona es asesinada para facilitar otro hecho ilícito o garantizar su impunidad.
La autopsia confirmó que Alba María Flores falleció como consecuencia de una asfixia mecánica producida por estrangulamiento, resultado que fortaleció la hipótesis de un crimen.
En las últimas semanas, nuevas declaraciones testimoniales, análisis de comunicaciones telefónicas y otras medidas de prueba permitieron a los investigadores avanzar sobre la posible participación de una tercera persona. Con esos elementos, la Fiscalía solicitó una orden de detención que fue autorizada por la Justicia.
El sospechoso fue localizado durante un operativo realizado en la vía pública, en la zona de Costanera y Diagonal Rivadavia, donde finalmente quedó detenido. Tras su arresto fue incorporado formalmente al expediente y quedó a disposición de las autoridades judiciales.
La causa continúa siendo instruida por la Unidad Funcional de Instrucción N.º 1 de Mar del Tuyú, a cargo del fiscal Gustavo Mascioli. Mientras tanto, los tres imputados permanecen detenidos y la investigación sigue avanzando para esclarecer por completo las circunstancias que rodearon el homicidio de la jubilada.