El conflicto en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se profundiza con la realización de un paro y asambleas por parte de los trabajadores, luego de que se anunciara un plan de recorte que implicaría 240 despidos antes del 10 de abril.
La medida, que forma parte de un proceso de modernización del organismo, alcanzaría a 130 empleados de estaciones meteorológicas distribuidas en todo el país y a otros 110 trabajadores de la sede central.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y el Centro Argentino de Meteorólogos advirtieron que el ajuste representaría una reducción de más del 30% del personal civil. De concretarse, el organismo pasaría a contar con alrededor de 540 trabajadores, una cifra que, según señalaron, está muy por debajo de los aproximadamente 1.200 necesarios para su funcionamiento óptimo.
La principal preocupación del sector está vinculada al impacto que la medida podría tener en los servicios que brinda el SMN. Según indicaron, el recorte podría traducirse en menos observaciones meteorológicas, pronósticos de menor calidad y posibles fallas en los sistemas de alerta temprana, con consecuencias para áreas sensibles como la aviación, la producción agropecuaria y la gestión de emergencias.
“La decisión afecta estaciones en todo el país y debilita un organismo clave”, señaló la meteoróloga Cindy Fernández, quien además advirtió que una reducción de este tipo “puede salir caro”.
Desde el sector también remarcaron que el Servicio Meteorológico Nacional cumple un rol mucho más amplio que la elaboración del pronóstico del tiempo, ya que aporta información fundamental para la seguridad pública y la planificación de diversas actividades. Mientras continúan las negociaciones, crece la incertidumbre sobre el alcance final de los recortes.